El procedimiento de tutela laboral se aplica respecto de las cuestiones suscitadas durante la relación laboral o con ocasión del despido, y que afecten derechos consagrados en la Constitución Política de la República, como la integridad física y psíquica, la intimidad, la libertad de expresión o la honra, cuando tales derechos resulten lesionados por el ejercicio de las facultades del empleador.